Si, es posible, lo juro. Y os
animo al menos a que lo intentéis.
A mis dos primero hijos les di el pecho: A Luis creo que 4 meses, aunque
siempre fue muy tragón y casi siempre iba con un biberón encima por si se
quedaba con hambre. Vamos, que fue lactancia mixta.
Con Camino disfrute muchísimo de la lactancia,
a pesar de haber dado a luz en Octubre. Aguanté 6 meses de lactancia exclusiva
y lo tuve que dejar de forma forzosa y repentina por un desagradable ataque de
vértigo. Camino nació en nuestra época vilanoví (Vilanova i la Geltrú-BCN),
preciosa ciudad en la que vivimos durante 2 fantásticos años. No solo el clima
facilitó la lactancia, pues el invierno allí es como la primavera en Asturias,
y puedes estar en el parque hasta las 8 de la noche en Diciembre sin estar
pelao de frío, sino que además allí la lactancia se vive de una forma más sana
y natural que en la noble, invicta y heroica ciudad de Oviedo. En Vilanova
nadie te mira mal por dar el pecho a un bebé o niño en cualquier lugar público,
y no hace falta que te tapes hasta la barbilla. Eso ayuda muchísimo. Se trata
con absoluta normalidad.
Cuando nos enteramos de que el
tercero venía con compañero de habitación, una de las cosas que me inquietó fue
el tema de la lactancia. Para mí dar el pecho siempre ha supuesto una experiencia
muy enriquecedora que merece la pena probar. Al fin y al cabo, es un privilegio
reservado a las madres… y por probar no se pierde nada. Pero sin embargo, no
veía claro que pudiese hacerlo con dos bebés y dos niños “mayores” destronados.
Sin embargo, como todo, todo es
ponerse, y después de leer en varios blogs, y de hablar con las enfermeras de
neonatología, me lancé a probar también con los mellis. Cuando estaban en la
incubadora, alternaba las tomas de pecho con cada uno: una toma de pecho con
Purpurina, y la siguiente con Pepinillo, y así sucesivamente. Al que no le
tocaba pecho, papi le daba el biberón.
Cuando ya estábamos todos en
casa, pues Pepinillo tardó unos días más en llegar, fui a Prenatal y alquilé un
extractor de leche eléctrico doble:
Lo alquilé porque no tenía muy
claro cuánto tiempo aguantaría. Hice un cálculo y vi que me compensaba si
estaba dando pecho hasta los tres meses siguientes al parto.
Lo que alquilas es el aparato, el
motor de bombeo, como quien dice, y adquieres por otro lado el kit  (los tubitos, los bibes, …).
Un extractor eléctrico te permite
ganar tiempo. Y poder alimentar a tus bebés con leche materna sin demasiado
esfuerzo, aprovechando las miles de manos que aparecen a tu alrededor para
echarte una mano.
Lo que hacía era ponerme un bebé
en un pecho, y mientras o después, sacaba la leche en el otro, y la guardaba en
la nevera para la siguiente toma, e igualmente de forma alterna a como lo
hacíamos en neo: Si ponía a Purpu en el pecho, lo que me sacaba de leche del
otro pecho era lo que iría en el biberón de Purpu en la toma siguiente. Así los
dos tomaban leche materna en cada toma, y usábamos la artificial como
complemento, pues pocas veces llegué a tener suficiente leche. El cansancio
hace mella.
Aguanté 6 semanas, agotadoras
emocional y físicamente, pero no las cambiaría por nada. Quienes más notaron la
lactancia materna fueron los mayores, que mas de un día me llegaron a decir que
porqué no dejaba a los bebés en las hamacas e iba a jugar con ellos. Los bebés
nacieron pequeñitos, tardaban mucho en comer, les costaba mucho chupar tanto el
pecho como el bibe, y para cuando terminaba una toma, sacaba la leche, cambiaba
al bebé,… ya casi me tocaba la siguiente. Pero insisto en que no lo cambiaría.
Y os animo a que al menos probéis. Preguntad en los grupos de apoyo a la
lactancia de vuestra ciudad, o a vuestra matrona. Os darán buenos consejos.
De hecho, se puede dar el pecho a
los dos a la vez. Yo lo intenté unas cuantas veces, rodeada de mil cojines y
armada de mucho humor y confianza.
Todo es posible. Todo es ponerse.

Si queréis leer la experiencia de Ana, podéis pinchar aquí

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Elena Aguirre

Soy Elena, madre de 4 peques, psicóloga según el diploma que me dieron al acabar la carrera, y directora de Recursos humanos "en mi tiempo libre". Si ahora volviese atrás, estudiaría magisterio, en lugar de psicología, porque me encanta disfrutar de y con los peques. Me encanta ver las cosas desde su perspectiva. Nunca pensé que tendría 4 hijos, y menos que algunos serían mellizos!pero a día de hoy no sobra ninguno y tendría más si me dejasen. Con Willy "Fogg" , que de vez en cuando nos ayuda con algún post por aquí, hacemos un equipo bastante bueno, y sobrevivimos en esto de criar a 4 peques. Soy un espíritu libre, así que, cuando no "parqueo" o estoy con los peques, necesito ver el mar cada poco, o escaparme al monte o a sitios que no conozco, viajar,salir a tomar unas cervezas con amigas entre semana, respirar aire fresco a primera hora de la mañana, y lo daría todo por ir a trabajar caminando. Devoro tabletas de turrón de Suchard, de las que hago acopio en Navidades, y cuando se me acaban, ataco la Nutella a cucharadas. La vida sin chocolate no tiene sentido. Y si tuviese todo el tiempo del mundo y me tocase la lotería, además de hacerme con una casita con prao delante del mar (con huertiquín, por supuesto), me pasaría horas montando legos y maquetas de papel o cartulina.

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