Mañana cumple 10 años. Deja de tener una cifra para tener dos numeritos, o con suerte tres, en su tarta de cumpleaños. “Igual tu llegas a tres números, mamá, o los abuelos, o papá” . Ojalá, corazón, ojalá. Pero mejor que los tengas tú y que los disfrutes muy mucho (y yo también quizás, solo para verlos).

Antes de irse a dormir me ha pedido que le haga una foto. “Mi última foto con 9 años, mami”. Pues claro que le hago la foto. Esa y 30 más, como si con ellas pudiese parar el tiempo. Maldito Google Fotos, que de la que le das al asistente para que te actualice la copia de la biblioteca de fotos, te planta ahí una animación… un vídeo… una fotillo… y siempre, no sé por qué, son de esas de hace mil años, como las de los viajes de solteros que hacíamos, o los de casados sin niños, o las de los fiestones con amigos, comilonas en jornadas gastronómicas… y entre ellas, EL VÍDEO. Sí, ese vídeo en el que con solo 9 meses decía “tetete” e intentaba agarrar el móvil con el que le estaba grabando, no sé muy bien si para rebañarlo de babas o para ver que había detrás de aquel chisme que yo no soltaba cada vez que él hacía algo gracioso o adorable.

A veces pienso que ojalá se parase el tiempo. Ojalá se detuviese y avanzase a la vez, para tener la sensación de que lo disfruto y lo exprimo al máximo, para asegurarme de que me he quedado con todo, de que lo he retenido todo, como si, como decían en un capítulo de Friends, “hiciese una fotografía mental de este momento”. Ojalá nunca me fuese a la cama con la sensación de no haberle dedicado todo el tiempo del mundo o de no haberle dado mas besos, o haberle preguntado mas sobre el cole, o no haberme sentado junto a él para ver como leches se juega al Clash of clans o al Tomodachi life. Pero es que tiene la mala y a la vez buenísima suerte de tener una casa algo concurrida y una madre “soltera” por momentos, que a veces tiene que hacerlo todo.

Algún día os contaré con más calma esto, pero os doy un avance: esto es lo que yo llamo Síndrome del nido lleno. No vacío.El vacío es ese que sufrimos cuando nuestros no tan peques se van de casa a vivir su vida. Yo padezco mi particular Síndrome del nido lleno. Tengo el nido lleno (o eso me dicen, porque a mi me encantaría rellenar aún algún hueco … cuña publicitaria para mi pantuflo particular 😅) pero es que quiero que siga siendo nido y que siga estando lleno. Me encantan los niños, me encantan los bebés, me encanta su inocencia, su capacidad de asombro, su bondad, cómo aprenden, cómo razonan, cómo quieren sin límites, cómo perdonan… porque has podido dar un grito de los de morir, y a los 10 minutos te quieren más que antes, te han perdonando sin ser conscientes y han asumido que se te ha ido la pinza. En qué momento eso se estropea?a qué edad nos estropeamos y nos pasamos al lado oscuro?

Personalmente creo que me da tanta pena que todos dejen de ser así, que no quiero que crezcan mas. Y si crecen, que vengan otros por detrás que aún tarden en crecer un cacho… es ley de vida. Lo sé. Y tener una familia numerosa cuesta mucho (y literalmente). Así que en algún momento aceptaré que el nido tendrá que ir vaciándose. Y que aprenderé y disfrutaré de las etapas que vengan por delante. Mientras tanto, no paro de pensar que tengo que seguir repoblando la tierra, aunque ya no vaya a hacerlo 😅.

Pero dejemos los ojalás de la culpabilidad y los síndromes autodiagnosticados.Querido Luisete: aunque quiera parar el tiempo, muévelo tú por mí. Vive, ríe, sueña, aprende, disfruta, comparte, ama, aprovecha todo lo que puedas esta vida, regálale algo bueno al mundo, mejóralo, ten siempre valores en lo que haces, trata bien a la gente, pon tu granito de arena y siente orgulloso de ello y de ti, sigue cumpliendo muchos años de dos cifras, o de tres, como tu dices, y cuando leas esto de mayor, ya me contarás si finalmente mereció la pena dejar que el reloj avanzase. Yo mientras tanto seguiré intentando disfrutar de cada momento como si hiciese una fotografia mental de este momento. Felicidades, peque.

Elena (la desaparecida)(Ana me odia por momentos)(pero volveré, como el Oviedin a primera division)

 

 

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Elena Aguirre

Soy Elena, madre de 4 peques, psicóloga según el diploma que me dieron al acabar la carrera, y directora de Recursos humanos "en mi tiempo libre". Si ahora volviese atrás, estudiaría magisterio, en lugar de psicología, porque me encanta disfrutar de y con los peques. Me encanta ver las cosas desde su perspectiva. Nunca pensé que tendría 4 hijos, y menos que algunos serían mellizos!pero a día de hoy no sobra ninguno y tendría más si me dejasen. Con Willy "Fogg" , que de vez en cuando nos ayuda con algún post por aquí, hacemos un equipo bastante bueno, y sobrevivimos en esto de criar a 4 peques. Soy un espíritu libre, así que, cuando no "parqueo" o estoy con los peques, necesito ver el mar cada poco, o escaparme al monte o a sitios que no conozco, viajar,salir a tomar unas cervezas con amigas entre semana, respirar aire fresco a primera hora de la mañana, y lo daría todo por ir a trabajar caminando. Devoro tabletas de turrón de Suchard, de las que hago acopio en Navidades, y cuando se me acaban, ataco la Nutella a cucharadas. La vida sin chocolate no tiene sentido. Y si tuviese todo el tiempo del mundo y me tocase la lotería, además de hacerme con una casita con prao delante del mar (con huertiquín, por supuesto), me pasaría horas montando legos y maquetas de papel o cartulina.

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