Si tienes pocas semanas de embarazo (múltiple o no) estás experimentando sangrados y, lógicamente, estás asustada, has aterrizado en el sitio correcto. Ante todo calma y consulta con tu ginecólogo. No tiene por qué ir mal. Te cuento mi experiencia.

Aquí una servidora tiene muy arraigado el uso de internet absolutamente para todo. Esto no tendría nada de malo si se limitase a hacer la compra, adquirir libros o billetes de avión, leer otros blogs o buscar recetas de cocina. Pero no, ahí no queda la cosa… El problema viene cuando una se pone a jugar a los médicos, y encima siendo de naturaleza hipocondríaca como lo soy yo. Y el embarazo es un caldo de cultivo maravilloso para jugar a los médicos, porque se pueden encontrar miles de referencias en la red, de foros, blogs, webs médicas o (sobre todo) pseudo-medicas, etc.

El propósito de mi entrada de hoy es contar mi experiencia para intentar tranquilizarte si has llegado hasta aquí porque has escrito en San Google cosas como “sangrado semana 16 embarazo“, “metrorragia embarazo”, “sangrado de implantación” y similares. Porque yo he hecho estas búsquedas y lo que encuentras es de todo menos halagüeño. Es lo que tiene jugar a los médicos sin tener ni idea, que no sabemos interpretar la información que leemos y siempre nos ponemos en lo peor de lo peor de lo peor, de muerte-asesinato para arriba…

Antes de continuar, te pongo en antecedentes de mi historial ginecológico para situarnos:

  • He estado embarazada cinco veces.
  • Mis tres primeros embarazos terminaron de la manera más triste: sin bebé en los brazos y con el corazón roto
  • Los dos últimos terminaron felizmente, y dieron como resultado tres preciosos bebés
Sangrado de implantación

Pues bien, en los cinco embarazos he sufrido pérdidas cuando me tocaba la regla, lo que llaman “sangrado de implantación“. En los tres primeros embarazos fueron manchados rosas o marrones muy ligeros.

En el embarazo de los mellizos fue sangre, roja, tanto que lo confundí con la regla los primeros días, hasta que pasada una semana aquello no terminaba de arrancar y un test de embarazo confirmó mis sospechas.

Y en el quinto, otro tanto de lo mismo. Vamos, que supe que estaba embarazada antes de hacerme el test, sólo porque estaba sangrando pero era un “sí-pero-no”… Si no hubiera tenido las experiencias previas y no hubiera estado buscando, realmente lo habría confundido con una regla rara y escasa.

Sangrados durante el resto del embarazo

Aparte de estos manchados en el momento de venir la regla, en los tres primeros embarazos no tuve ningún otro sangrado, y lamentablemente no terminaron bien.

Sin embargo, en el embarazo de los mellizos estuve todo el primer trimestre manchando, unos días rosa, otros días marrón, otros días nada, y así… hasta que en la semana 13 tuve una hemorragia. A partir de ahí, ya no volví a manchar el resto del embarazo y afortunadamente todo salió bien y llegaron a mis brazos. Cada vez que he comentado esto con ginecólogos y matronas, siempre me han dicho que son sangrados de implantación, que yo pensaba que sólo se producían en los primeros días de embarazo, pero según me han dicho, se contemplan hasta la semana 14, o sea, todo el primer trimestre.

Y en el quinto embarazo me pasó un poco de lo mismo en el primer trimestre, pero además tuve dos episodios de hemorragia en el segundo trimestre, lo cual era nuevo para mí, porque ya no entraba dentro de la implantación.

Ante cualquier sangrado durante el embarazo: acude al médico

Cada vez que he tenido metrorragias he acudido al ginecólogo, ¡te puedes imaginar el susto! Y cuando he ido, aunque los médicos sean diferentes, las preguntas siempre son las mismas: “¿Dolor abdominal? ¿Sangrado mayor o menor que regla? ¿Has tenido relaciones recientemente?” Después te hacen una exploración en los bajos y posteriormente ecografía, y en el informe siempre se repiten estas palabras “volver si se experimenta dolor abdominal y/o sangrado mayor que regla“.

Es decir, tú llegas allí hecha un flan, con un nudo angustioso en el estómago, temiendo lo peor, y los médicos, una vez comprobado que todo está en orden (que el bebé tiene el corazón latiendo, no hay hematomas, no hay desprendimiento de placenta o placenta previa, etc), ¡no le dan ninguna importancia al sangrado! ¡Y te dicen que vuelvas si sangras como una regla! Es que entre no sangrar nada, y tener la regla va un trecho muy amplio que se ve que contemplan como ¿”normal”?… Cuando les preguntas que por qué puede haber sucedido, se limitan a encoger los hombros y te dicen que estas cosas pasan, y cuando les preguntas si te puede volver a suceder, asienten con la cabeza…

A mí, qué quieres que te diga, por mucho que no le den importancia, por más que haya tenido estos sangrados y luego el bebé estuviera bien, me “acongoja” bastante, tengo el susto metido en el cuerpo, e ir al baño se convierte en un momento tenso, rezando para que el papel higiénico no salga teñido de carmesí…Pero no queda otra que mantener la calma y confiar en el bebé y en el propio cuerpo.

Así que si has llegado hasta aquí porque estás teniendo manchados, ante todo, calma. Sangrar durante el embarazo debe ser siempre motivo de consulta médica, porque no es lo “normal” por más que no sea algo tan raro. Y no mola nada de nada. Y asusta mucho muchísimo. Pero no tienen por qué indicar algo malo. Quédate tranquila y consúltalo.

Ánimo y ¡suerte!

Te interesará también

Si te ha gustado el post, comparte...
Email this to someonePin on PinterestShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
The following two tabs change content below.
Después de mi paso por la Universidad hice un Master en Gestión Internacional de la empresa, y es a esto, al comercio exterior, a lo que me dedico profesionalmente. Junto con mi Pantuflo, somos padres de seis. Los tres primeros no están con nosotros, habitan cada uno en una estrella. Los tres siguientes afortunadamente nos dan mucha lata: Zipi y Zape, que nacieron el mismo día, y Tamagochi, que llegó tres años después. Escribo con sinceridad, pero sin dramatizar, sobre mi realidad imperfecta, sin olvidar el sentido del humor, todo ello aderezado con un punto místico que no puedo evitar por más que me lo proponga. Soy inquieta por naturaleza, siempre tengo algún proyecto entre manos. Hablo más deprisa y en más cantidad de lo que la mayoría de las personas son capaces de procesar, así que el blogging ante todo es una terapia para mí (¡y para los que me rodean!).

¿QUIERES SEGUIRNOS LA PISTA?

Suscríbete y llévate de regalo esta estupenda y completa  GUÍA  DE CARRITOS GEMELARES 2017

Gracias por suscribirte. Recuerda revisar tu carpeta de promociones y spam. Si mi email cayó allí, asegúrate de que no vuelva a pasar añadiendo mi email a tu libreta de direcciones. Un saludo y hasta pronto.