Loca no sé, pero no estás sola. Nosotros tuvimos otro bebé después de haber sido padres primerizos de mellizos y solo puedo decirte que, si habéis sobrevivido (como personas y como pareja, física y emocionalmente) a dos bebés simultáneamente, podréis sobrevivir a cualquier cosa.

Llámanos locos, o inconscientes, o temerarios…  Siempre quisimos tener tres hijos. Tanto Pantuflo como yo. Y cuanto más seguidos, mejor. Ahora me doy cuenta de lo fácil que es planear cuando todavía no tienes ninguno, jaja. El caso es que nacieron Zipi y Zape y sorprendentemente no se nos quitaron las ganas de repetir.

No me voy a detener en las estadísticas y probabilidades (aumentadas) que tienes de repetir embarazo múltiple cuando ya has tenido uno, porque ya lo han hecho otros y no voy a aportar nada nuevo. (En este otra entrada de Somos Múltiples –clic aquí para leerla – lo explican divinamente y es muy entretenida de leer). Y porque además, la estadística es solo eso, números y cálculos sobre un papel. No es una predicción de TU futuro. Porque si te toca a ti repetir multis, tu estadística personal será del 100% de probabilidades. Y en mi caso, que no repetí, fue del 0%.

Voy a ir a lo que supone tener un hijo después de haber sido primerizos con mellizos.

Para nosotros los primeros tres meses tras convertirnos en familia numerosa fueron un disparate, una locura total. A mí, definitivamente, el postparto se me da fatal, así que en esas semanas no solo no sumo, sino que resto. Decidí darle el pecho a Tamagochi y me costó muchísimo (aquí puedes leerlo). Se pasaba el día enganchado a la teta y Pantuflo por lo tanto a tope con los hermanos. Estábamos todos bastante quemados, emocionalmente hablando. Al fin y al cabo, cuando llega una persona, un ser humano, nuevo y desconocido, todos necesitamos un periodo de adaptación a la nueva situación.

Sin embargo, no todo fue negativo, qué va. Nuestros hijos se llevan justo tres años, así que la llegada de Tamagochi coincidió con el comienzo en el cole de los mayores. Y había muchos ratos al día en que estaba yo sola con el bebé. En lo que respecta a cuidar a un solo recién nacido (después de haber conocido lo que es cuidar de dos)… pues sí, está chupado.  Es una experiencia muy gratificante. Se disfruta mucho. Puedes dedicar tiempo a contemplar a tu bebé, a observar cada milímetro de su cuerpecito. A hacerle fotos de todos los colores.  Y además no estás tan estresada porque, por un lado, tienes la perspectiva de saber que todo mejora y cada día es más fácil, y por otro, porque sabes más o menos lo que es normal y lo que no, y lo que es de preocupar y lo que no…

Salir a la calle con uno solo es un deleite, vestir a uno, armar el carro de uno, llevar en la mochila a uno, cambiar los pañales de uno… ¿Te lo imaginas? Pues tal cual.

A los mellizos, que hace unas semanas los veías como tus bebotes, los haces mayores de repente. Al principio se te hace un mundo quedarte sola con los tres (al igual que en su momento te costó quedarte sola con los dos bebés) o salir sola con ellos a la calle. Y a ratos piensas en qué “fácil” era todo cuando “sólo” tenías dos (justo en ese instante en que te acuerdas de las madres de trillizos a las que siempre les ha parecido “fácil” cuidar sólo de dos. Vamos, que reformulas la teoría de la relatividad).

A medida que va creciendo el nuevo miembro de la familia, todo va siendo más llevadero. Los días que no hay incidencias, te vienes arriba y te dices a ti misma que no es para tanto, que uno más, que ahora suman tres, van rodados. Luego llegan días dificiles, noches eternas… demandas de atención constantes… y crees que no vas poder con todo. Y al final siempre se puede. Y, en nuestro caso al menos, siempre compensa.

Lo único que sí que me atrevo a recomendarte, es que haya consenso al 100% de ambos miembros de la pareja. Vais a pasar a estar en minoría. Es muy necesario hacer frente común y remar en la misma dirección. Y también tener un hombro sobre el que llorar los días malos.

Fácil no va a ser. Tampoco es fácil tener “solo” a los mellizos. Así que ya puestos… Si os apetece, si de verdad lo ansiáis, no os arrepentiréis.

Lo dicho, no estás sola. Pregunta todo lo que quieras. Ánimo y suerte ^_^

Foto: Rocío Moragas

Te interesará también

Si te ha gustado el post, comparte...
Email this to someonePin on PinterestShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
The following two tabs change content below.
Después de mi paso por la Universidad hice un Master en Gestión Internacional de la empresa, y es a esto, al comercio exterior, a lo que me dedico profesionalmente. Junto con mi Pantuflo, somos padres de tres niños: Zipi y Zape, que nacieron el mismo día, y Tamagochi, que llegó tres años después. Escribo con sinceridad, pero sin dramatizar, sobre mi realidad imperfecta, sin olvidar el sentido del humor, todo ello aderezado con un punto místico que no puedo evitar por más que me lo proponga. Soy inquieta por naturaleza, siempre tengo algún proyecto entre manos. Hablo más deprisa y en más cantidad de lo que la mayoría de las personas son capaces de procesar, así que el blogging ante todo es una terapia para mí (¡y para los que me rodean!).

¿QUIERES SEGUIRNOS LA PISTA?

Suscríbete y llévate de regalo esta estupenda y completa  GUÍA  DE CARRITOS GEMELARES 2017

Gracias por suscribirte. Recuerda revisar tu carpeta de promociones y spam. Si mi email cayó allí, asegúrate de que no vuelva a pasar añadiendo mi email a tu libreta de direcciones. Un saludo y hasta pronto.