Lloro

Lloro

No lloro de pena, desdicha ni amargura. Ni porque sea una floja o una desagradecida de la vida. No lloro de dolor (bueno, a veces sí…). Lloro porque acabo de aterrizar de un largo viaje que ha durado nueve meses. Ahora toca volver a viajar sola, como todos...